Todo como para DIOS
Hace un tiempo, para mí era una molestia realizar cierta actividad propia de la casa: ¡planchar! Probablemente también le pasará lo mismo a otras mujeres casadas y aun solteras. Me encontraba dando gritos en mi mente, peleando con la plancha, con la ropa, inclusive exteriorizaba mi molestia, estaba en tensión y me ponía de “mal…
